Un proyecto acotado, armado alrededor de decisiones prácticas y restricciones reales de temporada.
La temporada alta en la Cordillera y en los corredores patagónicos concentra casi toda la demanda en pocas semanas. Cuando varias agencias especializadas comparten cupos de refugio, transporte de carga y guías certificados, el calendario se vuelve un rompecabezas. Antes de este proyecto, cada operador llevaba su propio registro en planillas separadas, y las superposiciones aparecían recién al confirmar el viaje, con el cliente ya informado.
El objetivo no era digitalizar todo, sino ordenar el momento crítico: la asignación de fechas y cupos entre operadores que trabajan juntos en la misma ventana estacional.
Se acordó un flujo único de solicitud con tres estados claros: propuesta, retención y confirmación. Cada operador ve el mismo tablero, con las fechas bloqueadas visibles y un margen fijo de días para liberar cupos no usados. La carga se hace una sola vez por temporada, y las modificaciones quedan registradas con fecha y responsable.
El resultado más útil no fue la herramienta en sí, sino la regla que la sostiene: nadie confirma sin retención previa. Eso bajó las superposiciones y dejó un historial que sirve para planificar la temporada siguiente con datos reales en lugar de estimaciones.
Ver el caso anterior en Client Onboarding Portal o escribirnos desde contacto si coordinás cupos con otros operadores.
Coordinadora de operaciones, corredores patagónicos
Rosa arma calendarios de cupos y ventanas de clima para agencias que trabajan la Patagonia con grupos chicos. Lleva más de una década ajustando itinerarios cuando el viento obliga a mover fechas, y en esta página cuenta cómo se ordenó el flujo de reservas por temporada: qué se confirma primero, qué se deja abierto y en qué punto conviene frenar una salida en lugar de forzarla.
Consultas sobre cupos, ventanas estacionales y logística de carga: escribir con el corredor y las fechas previstas, así la respuesta llega con alternativas concretas.